

Cada síntoma ocular tiene una causa específica
Identificamos el origen del problema, no solo su presencia. Diagnóstico diferencial aplicado a las patologías oculares más frecuentes en gatos y perros.
Lo que el ojo de tu mascota puede indicar
Cataratas
Glaucoma
Queratoconjuntivitis seca
Opacidad del cristalino que progresa silenciosamente. Evaluamos el estadio y determinamos si la intervención quirúrgica es viable según la condición sistémica del paciente.
Presión intraocular elevada que daña el nervio óptico. El diagnóstico temprano con tonometría de aplanación define el protocolo médico o quirúrgico antes de la pérdida visual.
Producción lagrimal insuficiente con secuela corneal progresiva. Medimos el índice de Schirmer y ajustamos el tratamiento al grado de afectación superficial.
Uveítis
Atrofia progresiva de retina
Inflamación uveal con frecuencia secundaria a enfermedad sistémica. Identificamos la causa subyacente para tratar el foco, no solo la inflamación visible.
Degeneración hereditaria fotorreceptora con presentación nocturna inicial. El electroretinograma confirma el estadio y orienta al propietario sobre la progresión esperada.


Screening, especie y abordaje diferencial
La consulta inicia con un screening completo aunque el motivo sea un único síntoma. La anatomía ocular felina difiere estructuralmente de la canina — protocolos distintos para cada especie.
La detección precoz modifica el pronóstico funcional. Patologías como el glaucoma y la APR tienen ventanas de intervención — el screening las abre antes de que la visión se vea comprometida.
